Los beneficios de consumir mandarinas
Este cítrico está plagado de vitaminas y minerales; cómo aprovechar al máximo sus beneficios y cuáles son las estaciones del año recomendadas para consumirlas
Consumir frutas es un hábito saludable y recomendado por los nutricionistas. Aunque existan estaciones para determinados tipos de alimentos, algunos de ellos son ricos en vitaminas y minerales, por ende son sumamente beneficios para el cuerpo.
Las mandarinas son un cítrico dulce y aromático que tiene lugar en las estaciones de otoño-invierno y puede extenderse, por momentos, hasta la primavera con las últimas unidades. Con un gusto inconfundible, esta fruta, de cáscara fibrosa, otorga una gran variedad de vitaminas al cuerpo y es por eso que son tan elegidas por las personas a la hora de ir a una verdulería o comercio gastronómico.
Con una gran versatilidad en el mundo de la gastronomía, las mandarinas son una fruta que se puede comer todos los días debido a su variedad de beneficios y ventajas para el sistema inmunológico. Más allá de este panorama alentador, se recomienda hacer una consulta con un médico para conocer el estado de nuestro cuerpo y si es recomendable llevar a cabo esta actividad de ingerirlas diariamente.
Ricas en vitamina C, flavonoides, betacaroteno y aceites esenciales, las mandarinas son un gran aliado para la vida saludable. A su vez, su precio en el mercado las hace muy accesibles para el bolsillo del ciudadano, quien compra de a kilos y hasta cajones en grandes mercados para abastecerse.
Cuáles son los beneficios de comer mandarina
Según la página especializada Healthline, existen nueve beneficios a la hora de comer mandarina. Cada uno de ellos responde a una función específica y trazan una línea saludable que pone al cítrico en un lugar de suma importancia.
1. Corazón saludable
Las mandarinas están compuestas de fibras como la pectina, que ayudan a reducir la absorción de grasas y disminuir los riesgos de enfermedades cardíacas. A raíz de estos beneficios, el cítrico entra en la categoría de alimento antioxidante por proteger las arterias y previenen la hipertensión.
2. Colesterol bajo control
Gracias a su alto contenido de fibra, las mandarinas ayudan a reducir el colesterol malo y protegen contra enfermedades cardiovasculares. Los antioxidantes que contienen impiden la oxidación de las grasas, lo que ayuda a mantener el corazón en un buen estado.
3. Sistema inmunológico fuerte
Rica en vitamina C, el consumo de esta fruta refuerza el sistema inmunológico y promueve la flora intestinal saludable, la cual protege el cuerpo de infecciones y enfermedades.
4. Prevención de la diabetes
Las mandarinas ayudan a equilibrar los niveles de glucosa en sangre gracias a su bajo índice glucémico y su contenido de fibras, crucial para prevenir la resistencia a la insulina.
5. Control del peso
Al ser bajas en calorías y ricas en fibras, este cítrico es una excelente opción para quienes buscan estabilizar o reducir su peso, ya que aumentan la sensación de saciedad.
6. Presión arterial regulada
El potasio es el vehículo conductor que ayuda a eliminar el exceso de sodio, un factor clave para mantener la presión arterial a niveles saludables y asegurar una buena circulación sanguínea.
7. Piel radiante
La gran cantidad de antioxidantes en las mandarinas, como la vitamina C, juegan un papel importante en la protección de la piel y en la producción de colágeno.
8. Lucha contra la anemia
La vitamina C en los cítricos mejora la absorción de hierro de los alimentos, lo que ayuda a prevenir y tratar la anemia.
9. Reducción del estrés
La cáscara de la mandarina, generalmente desechada, es importante a punto tal de ser un calmante natural eficaz. Con ella se podrán hacer infusiones para aprovechar al máximo sus beneficios.
Fuente: LA NACION